WRC Rallye de Córcega 2017: Kris Meeke no da oportunidad

El segundo bucle del día comenzaba casi con 20 minutos de retraso por la mala colocación de algunos espectadores. Sin asistencia intermedia, los pilotos tenían que realizar ellos mismos el cambio de neumáticos, apostando todos ellos (al menos entre los prioritarios) por montar cinco neumáticos de compuesto duro para afrontar los más de 60 kilómetros de los que se conformaba cada uno de los bucles.

La primera especial tras el mediodía correspondía con el primer scratch de Sébastien Ogier en la cita de casa. Sin embargo, apenas eran ocho las décimas que podía recortarle a Kris Meeke en la encarnizada lucha que mantenían dos de los tres ganadores que hemos tenido hasta el momento esta temporada. El tercero, Jari-Matti Latvala, debía conformarse con ser sexto, precisamente tras Dani Sordo el cual ganaba una posición en la clasificación general después de la salida de pista sufrida por Ott Tänak.

Tanto Sordo como Neuville destacaban que no habían encontrado las sensaciones. Los dos especialistas sobre asfalto de Hyundai aseguraban que tenían la impresión de haber realizado un tramo mejor de lo que se podía apreciar en el crono. Tänak no sería el único que caía en la tercera especial. Al abandono del estonio, se sumaban más malas noticias para M-Sport cuando se confirmaba el accidente de Eric Camilli.

El francés, que estaba peleando con Andreas Mikkelsen por la punta del WRC2 se salía en una curva con algo de tierra y perdía 14 minutos tras dañar la parte trasera de su Ford Fiesta R5. Evans seguía perdiendo mucho tiempo debido a sus problemas hidráulicos, mientras que Jan Kopecky se quedaba sin dirección asistida, algo que arruinaba cualquier opción de pelearle el triunfo al ex-piloto de Volkswagen.

Meeke se anotaba el último scratch del día para irse al hotel con una ventaja superior a la barrera psicológica (especialmente en los rallyes de asfalto) de los 10 segundos. Tres de cuatro posibles para el norirlandés de Citroën que mañana saldrá justo tras Sébastien Ogier. Por su parte, el francés de M-Sport reconocía encontrarse cada vez más cómodo al volante del Ford Fiesta WRC. Por su parte, Thierry Neuville se consolidaba en la tercera plaza, con suficiente colchón a sus espaldas sobre el nuevo cuarto clasificado, Craig Breen.

El piloto de Citroën superaba a Dani Sordo en la última especial. El cántabro llegaba a meta con la esperanza de encontrar esta noche unos reglajes que le permitan estar más cómodo al volante del Hyundai i20 WRC mañana. Por detrás, mantiene una ventaja de 6,4 segundos sobre Jari-Matti Latvala, mientras que Hayden Paddon terminaba a 18,6 segundos de su compañero de equipo.

En cuanto al resto de categorías, la mayor amenaza de Andreas Mikkelsen dentro de WRC2 pasa a ser ahora Teemu Suninen, mientras que entre los JWRC, Nil Solans está dominando con solvencia la general, con dos scratchs de tres posibles y más de medio minuto de ventaja sobre el protegido de Sébastien Loeb en 2017, Terry Folb.

Oficina de Prensa WRC Media Racing