La NTT IndyCar Series también suspende los tests públicos y privados

Unas horas después que lo hiciera la IMSA, representantes de la IndyCar informaron que la categoría de monoplazas también prohíbe las pruebas públicas y privadas, tentativamente hasta el 10 de mayo. La restricción pospone los tests programados para Barber el 6 de abril, para Richmond el 25 y para Indianápolis los días 9 y 28 del mismo mes. Así que, de controlarse el COVID-19, la IndyCar no verá ningún tipo de acción hasta el Gran Premio de Indianápolis.

La IndyCar, al igual que la IMSA, prohíbe las pruebas en circuitos y fuera de ellos, lo que significa que la advertencia se hará llegar a los proveedores de motores, Chevrolet y Honda, para que no cedan sus propulsores ni tampoco realicen ningún tipo de evaluación en el período acordado. También están prohibidas las sesiones de pruebas en línea recta y el trabajo tanto en el túnel de viento como en los simuladores.

Si bien el inicio del calendario de la IndyCar se ha visto truncado por la suspensión de cuatro fechas, la prioridad como organización sigue siendo realizar las 500 Millas de Indianápolis en la fecha prevista, razón por la cual se toman este tipo de medidas. El COVID-19 ha afectado buena parte de los Estados Unidos y tanto el gobierno como las autoridades sanitarias han incidido en la prohibición de toda actividad que tenga que ver con el deporte profesional.

De posponerse o cancelarse otra fecha del calendario, a partir de mayo, la organización de la IndyCar se ha comprometido a realizar tanto las pruebas como las carreras, así que serán reprogramadas para compensar el tiempo de inactividad que están padeciendo pilotos y equipos.

PR Media Racing