Fernando Alonso completa su pretemporada del WEC en Portimão

La pretemporada de Fórmula 1 no ha comenzado aún pero la del WEC ya ha llegado a su fin… eso, siempre que te llames Fernando Alonso, claro. Queda aún por delante el Prologue del Campeonato del Mundo de Resistencia, que se disputará en Paul Ricard, pero el asturiano estará en Bahréin para el Gran Premio de Fórmula 1, por lo que su tiempo a bordo del Toyota TS050 Hybrid LMP1 ya llegó a su fin hasta las 6 horas de Spa-Francorchamps en mayo. Alonso estuvo esta semana en el circuito de Portimão en el Algarve portugués, donde compartió coche y vida con sus nuevos compañeros de equipo. El buen rollo es imperante y el propio asturiano contó que incluso tienen un grupo de “WhatsApp” en el que las bromas y los comentarios jocosos están a la orden del día.

Pero no solo Alonso terminó en Portugal su pretemporada 2018 del WEC, puesto que Kazuki Nakajima y Kamui Kobayashi tampoco estarán en Paul Ricard, dejando todo el trabajo para Mike Conway, Sébastien Buemi y ‘Pechito’ López… junto a un Anthony Davidson que está entrenando como un miembro más del equipo de carrera y que estará encantado de seguir teniendo la oportunidad de demostrar su velocidad. Desde el propio equipo Toyota reconocían que no se descarta la posibilidad de que el británico vuelva a ser titular en la temporada 2019-20. Mientras tanto, trabaja para ayudar al desarrollo del coche y preparación de un año crucial para la marca.

La próxima edición de las 24 horas de Le Mans no admite derrota para Toyota. Compiten contra los LMP1 privados como el único equipo híbrido y aunque el Balance of Performance (aún por acabar de definir del todo) debería dejarles ‘solo’ ligeramente por delante de los nuevos coches de la clase reina, raro sería que no fueran superiores. Eso sí, desde el propio equipo alemano-japonés dejaban muy claro lo que piensan de los últimos años y de este, en cuanto a Le Mans: “No fuimos derrotados por Audi o Porsche, perdimos ante Le Mans”. Los problemas técnicos y los imprevistos son sus enemigos y toda su pretemporada se ha centrado en intentar eliminar esas variables.

Por ello, más allá de las incansables tiradas de 36 horas de tener el coche en marcha, el equipo desarrolló un ‘plan de imprevistos’ según el cual fingían problemas técnicos, golpes que requirieran cambios de carrocería, problemas en la radio y todo tipo de situaciones poco comunes que puedan darse en Le Mans. Está claro que en un mundo ideal, no debe haber imprevistos, pero si los hay, estarán listos. El ambiente en Portimão fue relajado aunque con un equipo listo para todo. Como curiosidad, su preparación les llevó a compartir pista con el BMW M6 GTE, lo que les permitió incluso simular doblajes.

La anécdota del miércoles, último día de test, la protagonizó un Fernando Alonso que tuvo que pasar un control anti-doping a las 6 de la mañana, reminiscente del que pasaba hace apenas unos días Romain Grosjean. Aunque los ‘vampiros’ podrían haber elegido un mejor día para despertar al piloto tan temprano, se entiende que los calendarios y la lógica se imponen, contando con que se trata de unos días en los que el español va a estar rindiendo como si estuviera en un fin de semana de carreras. En cualquier caso, un final curioso en el que es el último día en el que Alonso se subirá al Toyota TS050 hasta Spa-Francorchamps.

PR Media Racing