Charles Leclerc lidera los libres del Red Bull Ring

El viento ha sido el protagonista en la primera jornada del Gran Premio de Austria de F1. El Red Bull Ring, bañado en un calor sofocante, ha recibido a la F1 menos de una semana después de su anterior carrera. Al frente ha terminado el Ferrari de Charles Leclerc, pero no sin una larga lista de peros. Los más destacados: las banderas rojas por accidente.

Leclerc ha marcado su tiempo justo a tiempo, sin verse molestado ni por banderas amarillas ni banderas rojas. Por eso hay que ir con cuidado a la hora de analizar los cronos de estos Libres 2. Pierre Gasly ha sido tercero, también beneficiado por no verse afectado por las diferentes interrupciones vistas en la jornada de hoy.

Tanto Max Verstappen (el primero en morder el polvo) como Valtteri Bottas han visto su sesión finiquitada en su simulación de clasificación. Ambos casi de forma consecutiva. El de Red Bull ha perdido la parte posterior del monoplaza en el vértice de la última curva, y ha salido catapultado contra el muro. El golpe ha sido trasero, con lo que se puede esperar que la caja de cambios se vea afectada. Bandera roja que ha provocado que muchos pilotos abortasen sus intentos de vuelta rápida.

Con la consiguiente pérdida de tiempo, el pelotón ha salido con un poco más de prisa para así poder completar una simulación de carrera en la última media hora de sesión. Eso ha generado menos espacios, y más salidas de pista. Como la de Valtteri Bottas. El Mercedes #77 le ha dado un latigazo en curva 6, de izquierdas con contra peralte y en bajada. Al sentir que la parte posterior danzaba, Bottas ha corregido en exceso y ha salido disparado hacia el muro de neumáticos. Golpe frontal importante (de unas 25G han reportado en TV) y sesión finalizada para él.

Justo cuando se ha estrellado Bottas, Lewis Hamilton bajaba sus registros y se ha quedado a las puertas de tener datos claros. Quizá esto ayude a que en clasificación haya más lucha, a que los pilotos no tengan consigo mismos toda la confianza necesaria. Además, dependerá del viento de la jornada de mañana, ya que ese factor ha sido el desencadenante de las dos banderas rojas… y del trompo de Sebastian Vettel.

Minutos después de volver a la normalidad, Vettel venía bajando sus registros pero ha perdido el coche en la entrada de la última curva. Muy del estilo de Max Verstappen, el alemán ha podido salvar el golpe contra el muro porque el Ferrari no se ha girado 180º y, al deslizar de forma horizontal y tener más escapatoria, la gravilla lo ha terminado deteniendo. Lo malo, que tampoco se ha visto el ritmo real del tetracampeón germano. Ha sido séptimo al final, por detrás de gente como Romain Grosjean o Kimi Rikkönen

Verstappen, Bottas y Vettel no han sido los únicos que han sufrido los golpes de viento. Carlos Sainz o el propio Lewis Hamilton han tenido problemas en las curvas 6 y 9 respectivamente, pero sin mayores consecuencias. Para Sainz, la parte positiva es su buen ritmo. Tras el sexto puesto en el Paul Ricard, en McLaren respiran algo más tranquilos. Eso sí, que las diferencias no engañen: el Red Bull Ring es de los circuitos más cortos del año. Menos curvas significa tiempos más apretados, ya que es más difícil ganar tiempo.

A todo lo ocurrido se une el problema de los pianos disuasorios. Las famosas ‘bananas’ amarillas han sido pesadillas para los pilotos en la primera sesión, y muchos equipos han dañado sus frontales. El caso más claro, el de Nico Hülkenberg que ha destrozado el alerón delantero por completo. Los pilotos, obviamente, ya se han quejado al respecto.

La jornada de mañana será interesante. Con muchos pilotos saliendo a ciegas, los Libres 3 dictarán qué configuración elegir del monoplaza, y qué grado de confianza tendrán los accidentados. El Gran Premio de Austria pinta interesante, si a ello el añadimos un graining acentuado por las altas temperaturas en pista. Quizá los blandos no sean las gomas de carrera y volvamos a ver una sola parada. Dependerá de la evolución en pista.

PR Media Racing